dios.jpg                                                                                                                               Van de Born A., de Ausejo S., Imagen de Dios. En su:Diccionario de la Biblia (1ª edición).Barcelona, Editorial Herder, 1987. pp 890-891.        

   La concepción según la cual el hombre fue creado a imagen de una divinidad, es común en la antiguedad, especialmente entre los babilonios.  

   Análogamente según, el relato sacerdotal (Gn1-26) dijo Elohim “Hagamos al hombre a nuestra imagen” semejante a nosotros. Según resulta de 1-27 Dios creó al hombre a imagen suya. Donde no se encuentra más que imagen, es evidente que “imagen” y “semejanza” significan lo mismo; la naturaleza “elohimica” o casi divina de hombre sin que se deba, en manera alguna, a espiritualizar demasiado tal concepción.   

    Según el código sacerdotal, semejanza de Dios no consiste exclusivamente en la inmortalidad del alma ni en la forma del cuerpo humano.  

     El hombre es semejante a Dios como el hijo es semejante al padre, porque conserva algo de la divinidad de su creador; sus capacidades espirituales y la gloria de su apariencia externa. En su calidad de imagen de Dios representa a Dios entre las demás criaturas. Por esta razón, la vida del hombre debe ser respetada, es un rey al que Dios ha colocado entre los demás seres vivos para que señoree sobre ellos.

 Trujillo, A.(30 abril 2003) Niveles del Desarrollo Moral según Kohlberg, En La iniciativa de comunicación (pág 17).  Recuperado el 16 de abril de2007. “de”  http://idrinfo.idrc.ca/archive/corpdocs/025822/025822b.htm

       Para Lawrence Kohlberg, el desarrollo de la identidad está determinado por el desarrollo moral; desde su postura constructivista, el proceso de construcción de identidad se entiende una descentración progresiva del individuo que lo lleva a un nivel en el cual la normatividad es asumida como posibilidad de vínculo para la convivencia. Se entiende la identidad como desarrollo moral en el sentido de construcción y elección de normas y pautas de convivencia.

      El camino evolutivo señalado por Kohlberg distingue varios estadios que corresponden a tres niveles: el nivel preconvencional, el convencional y el postconvencional.

      Ese recorrido no es otra cosa que la transformación de identidad moral que se rige por principios externos en una que se rige por una ética universal asumida de modo autónomo que construye la convivencia en términos de justicia, reciprocidad y equidad.                                                                                

                                                                                                 Nélida Godoy             

foto-de-kohlberg.png Palacios J. , Marchesi A., Coll C (2003) Desarrollo Moral, En Desarrollo psicológico y educación (2° Edición, Pág 487-489) Madrid: Alianza Editorial.  

Según Kohlberg, durante los años de la adolescencia se producen importantes cambios en el ámbito del razonamiento moral. Las prersonas progresan a través de una serie de fases hasta alcanzar los mayores niveles.  Durante la innfancia, niños y niñas se han situado en la perspectiva egocéntrica propia del nivel llamado preconvencional. En el que el bien se define de forma independiente de la intención del sujeto, por la obediencia literal a las normas y evitar el castigo.

    Aunque algunos adolescentes van a permanecer en el nivel anterior, la mayoría de los chicos y chicas comenzarán  antes de la pubertad a mostrar un razonamiento moral algo más avanzado, situándose en lo que Kohlberg denominó el nivel convencional. Aquí los adolescentes van a elaborar sus juicios morales basándose en las expectativas del grupo social, y las razones para seguir las reglas sociales es conseguir la aprobación de los demás .

   Más adelante , surge una mayor orientación hacia la ley y el orden, que deben ser respetados por el bien de la comunidad.   El último nivel es el postconvencional. Donde los comportamientos se van a juzgar a partir de principios  humanos universales que están por encima de las normas sociales.     

Nélida Godoy                                                             

 Pérez E., García R. (1991) La psicología del razonamiento moral de Koholberg, En  La psicología del desarrollo moral (1° edición 56-58) España: Siglo veintiuno de España editores, S. A.

 La hipótesis central del enfoque kohlbergiano es que en el desarrollo moral el sujeto no se limita a interiorizar las reglas sociales, sino que construye nuevas estructuras a partir de su interacción con el medio. El objetivo principal de Kohlberg es: encontrar las características estructurales por las que atraviesa el razonamiento moral en su desarrollo y demostrar su universalidad y progresiva superioridad.

 El modelo de Kohlberg supone que  de ordinario no precisamos pasar de la acción al discurso para justificar la prreferencia por unos valores sobre otros, pero sí en casos de conflicto, cuando nuestra preferncia se ve cuestionada. Entonces nos vemos obligados a razonar. Ese paso de la acción al razonamiento exige un cambio de actitud, el niño no la puede dominar desde el comienzo y, además, necesita ayuda para ello.

 La moralidad no es el resultado de procesos inconscientes o de un aprendizaje social temprano. El ejercicio del juicio moral es un proceso cognitivo que, en situación de conflicto, nos permite reflexionar sobre nuestros valores y ordenarlos en una jerarquía lógica. Sobre la moral también se puede razonar y preferir.

                                                                             Nélida Godoy P.

2 aprendizajes significativos

 2 observaciones sobre el potencial delweblog

 2 dificultades

2 preguntas

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!